Fórnoles es un pequeño tesoro situado en lo alto de la sierra, con aire de aldea serrana y paisajes que parecen diseñados para la calma. Sus calles conservan trazado tradicional; la piedra, la madera y los balcones llenos de plantas crean una estampa rústica y acogedora. Desde los miradores del pueblo se contemplan valles, lomas de cultivo y grandes extensiones de monte bajo que en ciertas horas se tiñen de dorado.
Para el viajero activo, Fórnoles ofrece rutas de senderismo cercanas, caminos hacia antiguas masadas y posibilidades de observar la flora y fauna local; para quien prefiere lo cultural, las fiestas y tradiciones locales muestran la vida comunitaria con autenticidad. La oferta de alojamiento es de carácter rural: casas restauradas, hostales familiares y opciones de alojamiento con encanto.